Buscar

Agricultura Familiar, hacia dónde queremos ir.

A fines del 2014 la Cámara de Senadores de la Nación aprobaba por unanimidad la Ley Nacional 27.118 de ”Reparación Histórica de la Agricultura Familiar Para la Construcción de una Nueva Ruralidad en Argentina”, con el objetivo de revertir la sistemática discriminación que venían experimentando estos agricultores, contribuyendo así a la construcción de una ruralidad distinta a la que se había generado en el último medio siglo. Este reconocimiento marca un hito, pero también señala enormes desafíos para su participación en un desarrollo más justo y sustentable de Argentina.

El Poder Ejecutivo no reglamentó la Ley en el 2015 y fue totalmente ignorada por el gobierno de Macri. Los problemas se agudizaron; se discontinuaron tareas y compromisos del Estado, se expulsaron técnicos, fue creciendo la “resistencia” en los territorios y los reclamos permanentes de las organizaciones rurales. La agricultura familiar fue uno más de los sectores castigados por las políticas públicas.

Cabe destacar como hecho positivo y esperanzador de este período el avance logrado en el reconocimiento –entre amplios sectores de la comunidad- de la problemática, contribuciones y potencialidad de la agricultura familiar. Muchísimo contribuyó a ello la movilización, desarrollo de alternativas comerciales que acercan productores-consumidores y creativas formas de lucha de las organizaciones agrarias de los periurbanos, y muy particularmente del Área Metropolitana Bonaerense-AMBA. Ellas hicieron visible su particular problemática pero, también, sensibilizaron acerca de temas relevantes de la producción de alimentos, la salud y el ambiente, resaltando el rol de la agricultura familiar.

El diagnóstico de las causas de la grave crisis alimentaria y nutricional que afecta a amplios sectores de la población y el debate de las alternativas hace que diversos sectores populares urbanos destaquen y promuevan al rol de la agricultura familiar, una agricultura con agricultores/as que en lo inmediato debe producir cuidando el ambiente y la salud de toda la población, pero que a su vez puede ser un eje estratégico para un desarrollo alternativo, como actor clave de la economía popular y solidaria.

Agricultura familiar ¿de qué hablamos?

Necesitamos acordar el alcance de algunos conceptos que utilizamos habitualmente, a fin de facilitar el diálogo; algunos ejemplos pueden ser seguridad y soberanía alimentaria, orgánico, agroecología, desarrollo sostenible y/o sustentable, hambre, desnutrición, malnutrición, comer-alimentarse, alimento “saludable”, sano, seguro, adecuado; economía social, solidaria, popular, etc. Si no se precisa y comparte el concepto, no será simple acordar en el quehacer.

También tenemos que clarificar de qué hablamos cuando nos referimos a agricultura familiar, ya que la agricultura familiar es una construcción social que recibe muy distintas definiciones; por eso, debe estar claro de qué-quiénes se está hablando en cada caso y comprender el contexto social en el que fue elaborada cada definición. La Ley 27.118, por ejemplo, define como agricultor/a familiar a aquel/ella que lleva adelante actividades productivas agrícolas, pecuarias, forestal, pesquera y acuícola en el medio rural y reúne los siguientes requisitos: la gestión del emprendimiento productivo es ejercida directamente por el productor/a y/o algún miembro de su familia; es propietario de la totalidad o de parte de los medios de producción; los requerimiento del trabajo son cubiertos principalmente por la mano de obra familiar y/o con aportes complementarios de asalariados; la familia del agricultor y agricultora reside en el campo en la localidad más próxima a él; tener como ingreso económico principal de su familia la actividad agropecuaria del establecimiento.

Se incluye a pequeños productos, minifundistas, campesinos, chacareros, colonos, medieros, pescadores artesanales, productor familiar, campesinos y productores rurales sin tierra, productores urbanos y periurbanos, comunidades de pueblos originarios, etc.

En términos generales la definición se asimila a la de “Pequeño Productor” utilizada en los clásicos estudios de PROINDER-IICA en base al Censo Nacional Agropecuario-CNA 2002, cuyos datos siguen siendo parte de habituales y acríticos análisis y propuestas. No es, por ejemplo, la del Foro Nacional de la Agricultura Fliar-FONAF, ni la de la REAF.

El pasado cercano

Las transformaciones que se sucedieron en el agro fueron parte de los profundos cambios que se dieron en el Sistema Agroalimentario y Agroindustrial de Argentina, e incidieron en la población de todos los territorios. Una prudente mirada de los resultados provisorios del CNA 2018 confirma tendencias y múltiples evidencias: pérdida de explotaciones, producción y población –sobre todo joven- de la agricultura familiar. La notable heterogeneidad y diversidad preexistente se mantiene en sus múltiples aspectos económicos, productivos, culturales, organizativos, etc. por lo que es imperioso pensar en políticas y actividades diferenciadas.

El futuro inmediato

El plan “Argentina sin Hambre”, que enmarcaría urgentes e imprescindibles iniciativas del próximo gobierno señala a la vez numerosos desafíos y oportunidades para la agricultura familiar, coincidentes en muchos aspectos con los que se plantea en la Ley Nacional 27.118. A fin de no repetir errores y atentos a lo requerido por las organizaciones de la agricultura familiar, de trabajadores, movimientos sociales urbanos, foros universitarios, etc. urge su reglamentación –en primera instancia- y su adecuado financiamiento, para que deje de ser un “discurso”.

Ello posibilitará atender algunas de las diversas demandas de los territorios y facilitará la articulación con otros actores del Estado y del conjunto de la sociedad. No obstante, queda mucho por hacer si pensáramos en un desarrollo más justo e inclusivo.




REDACCIÓN CALISA FAUBA


#soberaniaalimentaria

#agriculturafamiliar

#politicaspublicas

#argentinasinhambre

0 vistas
CONECTATE

Facultad de Agronomía - UBA

info@calisafauba.com

NUESTRAS REDES
  • Gris Icono de YouTube
  • Gris Facebook Icono

Consumidores activos, productores comprometidos

© 2018  Equipo de Comunicación CALISA

  • Negro del icono de YouTube
  • Black Facebook Icon